martes, 16 de diciembre de 2008

A contemplar.

Sentada en este sillón
-que no reconozco, que no es para mi-
recibo tu olor
en salados hilos conductores.
(Cae por mis mejillas 
alcanzando este kilómetro cualquiera).
Avanza en un rit-mo-rit-mo-rit
que olvidé fijar
sin tu perfil justo donde terminan las escaleras.
Salvaje especie la tuya,
ritual de pájaros pardos al atardecer.
Ocurre
como un bramidocurre.

1 comentario:

Anónimo dijo...

a favor de contemplar.
Si....shiiiiiiiiiiiiit!