Me entrego a las fieras:
no sé vivir.
O sé vivir de esa manera que ellos
no quieren,
que ellos vaticinan
en trágicos desenlaces.
Hagamos algo superficial
que mantenga erguidos los edificios,
que cubra de barniz el gesto,
el rato
la respiración.
Así el café
brillante, endurecido.
Así el esófago.
Entiéndeme Cummings:
Yo soy esos chicos.
Niégame treinta y tres veces, Cummings:
tengo tanto miedo que no puedo bailar.
lunes, 31 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
Veo cada vez más ancianos,
son distintos entre la gente
de la calle, miran como si hablaran
otra lengua. Los veo más
por la sensación de amenaza,
el mundo poblándose de signos.
También los jóvenes son otros,
una lengua, oscuros. Sólo es compacta
mi edad, como si fueran a quedarse.
(Olvido García Valdés).
son distintos entre la gente
de la calle, miran como si hablaran
otra lengua. Los veo más
por la sensación de amenaza,
el mundo poblándose de signos.
También los jóvenes son otros,
una lengua, oscuros. Sólo es compacta
mi edad, como si fueran a quedarse.
(Olvido García Valdés).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)