Supongo que hay un niño santo
encima de una calavera.
Supongo que hay nuevos días
y un dolor viejo
y malgastado.
martes, 22 de marzo de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
Rápido,
me levanto de la silla
y me arranco la toalla de la cabeza.
El pelo cae sobre la cara
y me quedo así un momento,
mirándome al espejo
entre las lianas pegajosas.
El cielo se desparrama y
las palmeras por primera vez
me hacen desconfiar.
Sólo consiento lo que yo quiero consentir.
¿Me oís, cabrones?
No.
Al menos,
comprended,
que las nubes radioactivas en Japón
y mirar al mundo
(con cara de vencejo hambriento, como dice ella)*
es desesperante.
*Luna Miguel.
me levanto de la silla
y me arranco la toalla de la cabeza.
El pelo cae sobre la cara
y me quedo así un momento,
mirándome al espejo
entre las lianas pegajosas.
El cielo se desparrama y
las palmeras por primera vez
me hacen desconfiar.
Sólo consiento lo que yo quiero consentir.
¿Me oís, cabrones?
No.
Al menos,
comprended,
que las nubes radioactivas en Japón
y mirar al mundo
(con cara de vencejo hambriento, como dice ella)*
es desesperante.
*Luna Miguel.
miércoles, 9 de marzo de 2011
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