Me entrego a las fieras:
no sé vivir.
O sé vivir de esa manera que ellos
no quieren,
que ellos vaticinan
en trágicos desenlaces.
Hagamos algo superficial
que mantenga erguidos los edificios,
que cubra de barniz el gesto,
el rato
la respiración.
Así el café
brillante, endurecido.
Así el esófago.
Entiéndeme Cummings:
Yo soy esos chicos.
Niégame treinta y tres veces, Cummings:
tengo tanto miedo que no puedo bailar.
lunes, 31 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
Veo cada vez más ancianos,
son distintos entre la gente
de la calle, miran como si hablaran
otra lengua. Los veo más
por la sensación de amenaza,
el mundo poblándose de signos.
También los jóvenes son otros,
una lengua, oscuros. Sólo es compacta
mi edad, como si fueran a quedarse.
(Olvido García Valdés).
son distintos entre la gente
de la calle, miran como si hablaran
otra lengua. Los veo más
por la sensación de amenaza,
el mundo poblándose de signos.
También los jóvenes son otros,
una lengua, oscuros. Sólo es compacta
mi edad, como si fueran a quedarse.
(Olvido García Valdés).
lunes, 17 de enero de 2011
miércoles, 15 de diciembre de 2010
No tengo fuerzas para tirar del peso de mi propio cuerpo ni de mi propia mente. Dejo que los aires del Sur arrastren mi vuelo. Me dejo llevar. Herida. Sonriente. No quiero pensar. Y me dejo llevar hacia delante pensando demasiado. Alguien dijo: demasiado es malo. ¿Y dónde está ese alguien ahora? ¿Perdido? Se perdió. Quién lo habrá encontrado. Vagando por las tierras inhóspitas de su mente alterada con estupefacientes. Pero evito y rechazo cada pensamiento. Justo en el momento en el que se intuye el atisbo: La conclusión. No tengo fuerzas. Sé que las tengo. Quiero que el tiempo deposite mi cuerpo y mi mente y mi alma, si es que aun está dentro de mí, en el lugar que necesito habitar. ¿Existe, pues, el quiero, el necesito? ¿Más allá del egoísmo? No quiero volver a pronunciar la palabra egoísmo. Volveré a pronunciar la palabra egoísmo. Y la sentenciaré a muerte. No quiero volver a.
Marina Ramón Borja.
No crecer. Habitar una alfombra eterna. En mitad de la calle que conozco, abrir los brazos, tensar el cuerpo y controlar el viento.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Vosotros que hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais y hablais, a este esqueleto de vértebra desarticulada no lo convenceis.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Para ti sólo hay canciones
de hace tiempo
que sonaron en radiocassetes de cocina
y el cielo justo ahí
dando forma a las mañanas
y a las cuevas
donde hay osos que nadie ha visto.
Para ti no hay poesía,
porque la poesía sólo son
tintas heces
que algunos petrifican y llevan de amuleto
contra el descreimiento.
Para ti es mi mano que más late
agarrada a la tuya
caminando por esta vida violenta.
de hace tiempo
que sonaron en radiocassetes de cocina
y el cielo justo ahí
dando forma a las mañanas
y a las cuevas
donde hay osos que nadie ha visto.
Para ti no hay poesía,
porque la poesía sólo son
tintas heces
que algunos petrifican y llevan de amuleto
contra el descreimiento.
Para ti es mi mano que más late
agarrada a la tuya
caminando por esta vida violenta.
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